Friday, June 23, 2006

....Nota del autor....

Hola les escribo la presente, para los que están interesados en esta particular historia, con la razón de darles a conocer que la misma va a tener algunos cambios que relativamente con el tiempo y un poco más de mi ingenio se van a ir dando..... entonces espero también tener de ustedes muchos comentarios ya que me servirán de mucha ayuda....... Les dejo hasta ahora lo que tengo de la historia para que la disfruten, esperando su gran final....... un saludo y un beso a todos.......
*Lindas lágrimas hechas poesía* ........ERIKA........

Tuesday, June 20, 2006

CONTINUACIÓN_6

CAPITULO IV

El encuentro


Me sentía bien, pero nervioso, sabía que estaba aquí, sabía que era ella la causante de todas estas sensaciones, Pedro vino a mí en busca de un consejo, le dije que su chica estaba aquí y que debía actuar haciéndole saber quien era él y cual era el propósito de su estadía aquí, él estaba nervioso al igual que yo, así que decidimos que ya era el momento y que no podíamos esperar mas que dejara su nerviosismo de ángel a un lado y que se centrara en su fuerza de vampiro, él se marchó e inmediatamente apareció Alejandro, me relató el día que tuvo con las dos chicas, mientras lo escuchaba sentía algo extraño en el y su mirada muy rara, pero la impaciencia me carcomía pero también debía esperar a que ella me consiguiera, ya que necesitaba que buscara y sacara sus dotes, Alejandro terminó su relato diciéndome que necesitaba algo, que no sabía exactamente que era, pero en cuanto lo supiese me avisaría y yo le dije que necesitaba estar solo.

En mi cama estaba yo acostada sin ni siquiera una gota de sueño, de repente sentí sed y una gran pesadez en la cabeza, me aventuré a levantarme y a ir por un vaso de agua en la cocina, abrí la puerta de mi cuarto y salí, bajé las enormes escaleras, pasé por el gran comedor, ojeé muy rápido hacia la puerta que me llamó la atención en la tarde y divisé que estaba cerrada, apresuré el paso hacia la cocina, me asusté ya que divisé a Alejandro sentado en un rincón, parecía un fantasma, un espectro, lo saludé y le dije que me había asustado y me contestó, raramente, que ya lo sabía, le dije que venía por un vaso de agua y que no tenía sueño, me serví y me senté, el me dijo que no era para más que no tuviese sueño ya que estaba en nuevas situaciones y que la cama era muy grande para mi sola, se levantó y empezó a decirme muy de cerca y rozando mis cabellos con sus dedos que todo iba a mejorar, que él iba a estar allí siempre, me dieron escalofríos y cerré los ojos, sentí sus dedos helados tocarme la cara y el cuello, sentía una sensación extraña que me recorría todo el cuerpo y en un segundo, me vi cara a cara con él, en sus ojos veía ansias y deseos pero también profundidad y lejanía, pero en mi interior deseaba que esto no estuviese pasando, sentía que desde un principio ese chico estaba interesado en mí y me daba protección pero había algo, como un magnetismo, que me frenaba totalmente todo tipo de sentimientos hacia él, se acercó mas hacia mi rostro y de un tirón me levanté de la silla y me aparté, él me vio con ojos de tristeza y de decepción al mismo tiempo que empezó a caminar y perderse entre las sombras del salón, yo petrificada no sabía que hacer, por un momento me dije que había hecho bien y de un momento a otro me sentí tan mal que salí en busca de él para hablarle y explicarle pero una fuerte energía me invadió y me hizo voltear y miré la puerta más provocativa que antes así que decidí ir y entrar de una vez por todas.

Sabrina estaba acostada en su cama, tenía sueño pero sentía que no se debía dormir, en su lucha contra el sueño escuchó por un momento que la llamaban, repetían su nombre con un tono de lejanía, se estremeció ya que eso nunca lo había escuchado, se levantó encendió algunas velas y se miró en el espejo, se encontró con un chico de cabellos cortos marrón un poco bajo de estatura, vestido de negro y un sobretodo hasta los pies, se asustó y lo vio desconcertada, le preguntó quien era y le respondió que era Pedro, un personaje que la marcaría para toda su vida y la eternidad, ella estaba asustada pero sentía una gran confianza hasta cariño quizás, no lo sabía tenía muchas sensaciones recorriéndole el cuerpo, Pedro para ganarse su confianza le tendió la mano y la invitó al balcón, ella accedió y se sentaron frente a la gran iluminación de las estrella, él le fue relatando todo lo que sabía de ella desde el momento antes de nacer, tratando de no darle detalles para no asustarla más de lo que estaba, ella no entendía nada y se sentía muy desconcertada pero a medida que él le relataba y se le acercaba, ella sentía confianza y ganas de escucharlo cada vez más, ya que presentía que ese chico extraño, que irrumpió en su habitación a media noche, tenía mucho que ver con todo lo que le ocurrió y ocurría en su vida; al final, Sabrina con lágrimas en los ojos y Pedro con una sonrisa pícara en su rostro, se levantaron, se pusieron frente a frente y Pedro le dijo lo que iba a suceder, que la noche de su cumpleaños antes de la media noche, ella iba a ser su esposa porque así lo quería el destino, Sabrina estaba aterrada no sabía que decir y rompió a llorar, él le dijo que no se preocupara que en un minuto puede cambiar toda una vida; la dejo con un dulce beso en la frente deseando haberla mordido y llevarla de una vez junto consigo hacia la eternidad.

Estaba frente a esa puerta, la energía que me atraía era demasiado fuerte, eran millones de sensaciones juntas, no las podía resistir así que abrí la puerta, dentro se abría una oscuridad infinita, titubeé pero entré un poco y la puerta se cerró atrás mío encendiéndose, a la vez, unas hileras de candelabros iluminando un gran pasillo de piedra, al final del mismo se encontraba una escalera en forma de caracol, subí y subí, tenía muchos escalones, al finalizarse llegué a un salón un poco ovalado y en el medio había una enorme puerta negra, a los lados visualicé a seis estatuas junto a seis columnas, tres de un lado y tres del otro, me parecían las estatuas más reales y magníficas nunca antes vista, por eso las detallé una por una maravillándome cada vez más y más, una era mujer, tenía el cabello largo, claro y ondulado, vestía con telas muy lindas y tenía la cara de un ángel, otra era un hombre muy fornido, de cabellos largos, lisos y claros, tenía el pecho descubierto y una pequeña falda que le llegaba a las rodillas, otro era un niño, de cabellos oscuros y un trajecito largo, sentí paz al verlo, otro era un enorme hombre de grandes músculos y de piel oscura, llevaba armaduras e irradiaba seguridad y fuerza, el otro era un anciano muy encogido, de tez y cabellos blancos con una manta muy larga e irradiaba sabiduría y el último era un hombre de contextura normal, cabellos claros, lisos y muy largos y llevaba unas prendas muy lujosas, irradiaba grandeza. Me acerqué a la puerta que estaba en medio de ellas la empujé y se abrió, que enorme fue mi sorpresa, mi asombro y mis sensaciones al ver todo lo que ese cuarto contenía; la forma del cuarto era circular y muy grande, me deslumbró la gran cúpula de cristal como techo desde donde las estrellas iluminaban toda la habitación junto a los enormes candelabros con velas negras y rojas alrededor, las paredes tenían unos grabados espectaculares en blanco y negro y el piso era de mármol negro, en el centro del recinto estaba una cama hermosísima con velos negros y rojos transparentes, ésta estaba como en un círculo el cual lo rodeaba agua cristalina solo se le podía llegar por un pedacito de piso junto al frente de la puerta parecía un puente, al final del cuarto habían dos escaleras que llevaban a un mismo sitio, tenía ganas de seguir descubriendo pero sentí llamados, energías y volteé dirigiéndome hacia la puerta, quedé impactada con el horror que sentí al ver a las seis estatuas que dejé atrás caminando hacia mi, no podía moverme, caminaban y hablaban extrañamente, estaba petrificada, poco a poco fueron llegando hacia mí tomándome por distintas partes de mi cuerpo, quería hacer algo para detenerlos pero no podía, el hombre alto con cabellos largos me dijo, lo único que hasta ahora pude entender, fue: “Debes sentirte privilegiada nos vas a dar la vida”; temerosa e inquieta por esas palabras empecé a concentrarme conmigo misma pidiendo ayuda, cuando ya lo tenía muy cerca del cuello escuché una voz que venía desde lejos, palabras muy extrañas que ha medida que se intensificaba ellos me iban dejando y se alejaban, no entendía lo que pasaba solo sabía que sentía más seguridad, de pronto alguien voló por en sima de mis hombros cayendo en frente y dándome la espalda, al personaje lo precisé hermosísimo, él seguía hablándoles a las estatuas vivientes y volvieron a sus lugares, cerró la puerta y volteó hacia mí, se fue acercando y me tendió la mano para levantarme, le di la mía y me levantó, nos observamos unos cuantos minutos detallándonos sin decir palabra alguna.

Él era de un blanco muy pálido, con el cabello negro, liso y largo por los hombros, le cubría el rostro el cual no dejaban detallarlo bien, su nariz era perfilada y sus labios un poco gruesos y demostraban deseos de besar, tenía un hermoso torso, muchas pecas le bañaban los hombros y parte del pecho y la espalda, tenía una falda muy larga de cuero negro que le cubría los pies, y una cinta negra que se entrelazaba en su bello torso, llevaba unos especies de guantes que dejaban ver sus finos dedos y lo tapaban hasta los codos; le pregunté, después de deleitarme y guardarme todos los detalles de esa bella imagen, “¿Quién eres?” y él respondió: “Soy Alain The Lord, vine a esta tierra para escaparme y liberarme del cielo y fui condenado a las sombras y a la necesidad de sobrevivir convirtiéndome así en un Ángel Vampiro…” él me relató toda su historia, su vida, su pasado, todo, relatándome también todos los hechos desde mi nacimiento hasta ahora, culminando con la explicación del porque y para que estoy aquí, diciéndome que debía unirme a él en todos los sentidos, antes de la media noche de mi cumpleaños, exactamente dentro de un día, yo no sabía que hacer ni que decir, me limité a sonreír pero tenía un gran susto en mi alma, me dijo que me fuera a descansar, que mañana me iban a preparar y que iba a ser un gran día, él se alejó y me dijo con una cálida vos “Nos veremos pronto y no te olvides del medallón”. Me llevó hasta mi cuarto sin decir palabra alguna y desapareció.

Yo no podía creer todo lo que había pasado, la cabeza me daba vueltas de tanta información y corrí hacia el cuarto de Sabrina, la encontré sentada en el balcón, me acerqué y la abracé y empezamos a contarnos, entre llantos y desesperación, todo lo que habíamos pasado esa noche. No lo creíamos eran cosas demasiado surrealista, aunque nosotras creíamos en muchas cosas, como nos podíamos adaptar a esto, vampiros, ángeles, destierros, eternidad; “No sé porque… - le dije a Sabrina- …algo me dice que estos chicos han estado con nosotras siempre y siento que los muchachos de aquel día en el bosque eran ellos, por que Alain me dijo que me llevara el medallón” Sabrina me dijo que sospechaba lo mismo y así decidimos quedarnos tranquilas que al final hemos llegado lejos y juntas y todo ha salido bien, y si esto es nuestro destino pues allí… llegaremos; nos quedamos hablando un rato más hasta que nos venció el sueño y nos fuimos a acostar cada una en su habitación.
CONTINUACIÓN_5

CAPITULO III

Otro Mundo

Alejandro Fue a buscar a las chicas con gran entusiasmo, las encontró muy lindas vestidas y con una gran emoción y una carga de temor, no era para menos se estaban yendo a un lugar totalmente desconocido con un hombre de igual grado de desconcierto. Llegaron al lugar después de un largo recorrido, las chicas se miraron a la cara varias veces en el trayecto preguntándose como harían para ir a clases diariamente, pero de todas formas allí estaban ya al frente de una enorme puerta con dos guerreros de armaduras de plata a los lados luego de haber pasado por extensos jardines verdes y frondosos pero a la vez escalofriantes y a ver pasado por unas escalinatas de piedras con gárgolas a los costados, era espeluznante pero maravilloso y no habían visto lo que les esperaba; entraron e inmediatamente quedaron boquiabiertas con la inmensa maravilla que tenían al frente, un gran salón repleto con muebles y cosas antiguas hermosísimas, Alejandro dejó que tocaran lo que quisieran, aunque advirtiéndoles que el dueño se daría cuenta de cualquier cosa que halla sido tocada, las chicas recorrían todo sin perderse detalle alguno y Alejandro con ganas de comer les dijo apresurándolas “Vamos chicas ahora es que les queda tiempo de ver todo y de sentarse a leer en algún sillón,” ellas movieron el paso siguiendo a Alejandro por todo el recinto, subieron por las escaleras abiertas hacia los dos lados, se fueron por el lado derecho y entraron por una gran puerta roja, Alejandro les señaló sus respectivos cuartos el de la izquierda sería el de Sabrina y el de la derecha de Erika, éstas entraron juntas a cada cuarto, después de que Alejandro se despidiera con la excusa de que tenía hambre y que volvería pronto para atenderlas, inspeccionaron juntas primero el de la izquierda era hermosamente gigante, con una forma un poco ovalada la cama estaba en el medio dándole frente a la puerta, detrás un gran ventanal con terraza incluida, tenía baño propio espectacular con jacuzzi y demás, tenía muebles espectacularmente bellos y los colores… muchísimo azul, muchos tonos de azul nos quedamos perplejas pero que mas daba era como un sueño, fueron luego al de la derecha era tan hermosamente gigante como el de Sabrina, es mas las dos dijeron al mismo tiempo que era mejor, estaba todo adornado de negro con rojo, la cama era extremadamente grande con velos como cortinas en todo el medio de la habitación, unos decorados excelentes, los muebles, la ventana con su terraza, todo, siguieron por una puerta que se encontraba a lado derecho y para sorpresa era otro cuarto un poco mas pequeño pero le pertenecía estaba llena de espejos y clóset, los abrieron y había demasiada ropa de todos los estilos, zapatos, accesorios de todo, al ver otra ves a su derecha había otra puerta y se encontraba esta ves un baño tan grande como el primer cuarto con todo lo que se podían y lo que no imaginar, se quedaron boquiabiertas y se sentaron a meditar diciéndose que todo esto no se lo podían pagar, que era demasiado lujo, y esperaron a que llegara Alejandro ya que si salían se podían perder, en esos minutos de espera empezó de nuevo la algarabía de sus corazones, latían muy fuerte y empezaron a sentir y a oír voces y presencias mucho mas fuertes que juntando todas las que sintieron en toda su vida, en el momento justo antes de desesperarse tocaron a la puerta, se sintieron muy nerviosas, pero Erika se levantó y abrió, era Alejandro, se aliviaron, les dijo que bajaran a comer que ya toda la comida estaba servida, antes de eso las chicas decidieron sentarlo y hablar con el.

Alejandro escuchó con atención lo que las chicas le decían con el corazón en la mano y una gran desilusión, al finalizar les dijo que no se preocuparan que él había hablado con el señor de la casa y le había dicho que no importaba que se podrían ir a vivir allá si no le iban a causar ningún problema con sus antigüedades y que por supuesto se dedicaran a estudiar, claro esto solo lo decía él para que las chicas se quedaran sin ningún problema y sin mas explicaciones; las chicas bajaron a comer, como les pidió Alejandro, pero con una gran interrogativa en la garganta, muchos presentimientos en el pecho y con un susto que les había helado el cuerpo y las ideas; se encontraron en un salón espectacularmente grande con una enorme mesa rectangular en el medio repleta de comidas y bebidas, iban y venían sirvientes trayendo y llevando bandejas por una puerta al final del salón, se imaginaron que era la cocina como pudieron averiguar poco después, Alejandro se despidió con la promesa que luego que descansaran las llevaría a recorrer el lugar, ellas comían porque estaban hambrientas y por un momento dejaron de comer ya que sintieron presencias, se miraron a los ojos se pusieron pálidas de repente, una lo vio en la otra y decidieron terminar rápidamente y subir.

Subieron y en el camino se encontraron con Alejandro el cual les preguntó que si estaban listas para el recorrido del castillo, ellas un poco ajetreadas y con la comida todavía en la garganta le dijeron que pasara por ellas dentro de un rato, Alejandro accedió y Sabrina y Erika fueron al balcón de la última para fumarse un cigarro, sentadas mirando el gran paisaje, hablaron de lo que sentían, las vibraciones y los ruidos, también de lo extraño que era todo, aquel chico y aquel castillo; sin darse cuenta Alejandro estaba parado justo detrás de Erika, le puso la mano en el hombro y les dijo “Vámonos”.

Empezaron el recorrido por las áreas verdes, no las caminaron todas ya que eran extremadamente grandes, eran unas maravillas naturales, los árboles eran enormes y frondosos llenos de frutas, las flores eran de diversos colores, tamaños y formas; luego entraron por la gran puerta de las armaduras a los lados; miraron ya muy de cerca todo lo que se encontraba en el gran salón, que desde el momento de su llegada les llamó mucho la atención, mientras Alejandro les contaba muy poco de las historias, de todo lo que estaba a su alrededor, iban adentrándose cada vez más en el interior de aquel recinto, vieron salones tras salones, uno más grande que otro, divisaron estatuas enormes, cuadros hermosamente pintados, algunos eran retratos, otros paisajes y también abstractos; objetos, sillones, candelabros y diversas cosas maravillosas, hermosas y hasta espeluznantes decoraban todo el castillo, eran muy pocas las entradas de luz natural, todo estaba iluminado con hermosas velas de color rojas, blancas y negras, hermosísimas, fueron para el salón donde comieron las chicas, pasaron por la cocina, era inmensa, estaba todo decorado de metal, salieron de nuevo por el mismo salón y en una de las esquinas estaba una puerta con dos grandes estatuas a los lados, a Erika le llamó mucho la atención y le preguntó a Alejandro que había detrás de esa puerta, el le dijo que era la zona secreta del dueño del castillo y que ni él la conocía, así que subieron a ver el segundo piso y Erika se quedó con una gran intriga en la cabeza y el corazón le latía a mil por hora; indagaron casi todos los rincones del segundo piso, lo que no pudieron ver Alejandro les dijo que eran zonas especiales del dueño, igual que la cúspide del castillo, les juró que ni él las había visto en su vida; ya al terminar era de noche y Alejandro las llevó a cada una hacia su cuarto, primero llevó a Sabrina, se despidieron y cerró su puerta, él acompañó a Erika también se despidieron y Erika cerró su puerta, decidió acostarse pero no tenía sueño...
CONTINUACIÓN_4

CAPITULO II

Mi Historia

Mi historia es muy particular, por eso quizás la esté escribiendo, que se yo; si les interesa, no lo se, solo se que esta es mi pluma y mi pergamino…

Me llamo Erika, femenino de Erick y es un nombre escandinavo. Vivo… bueno digo vivo porque ese recuerdo esta latente en mi cabeza, así que vivía en una linda casa en un pueblo muy hermoso, no era pequeño era casi perfecto para vivir, mi casa quedaba junto a la de Sabrina una niña muy blanca de cabellos lisos y castaños, ojos color miel y regordeta (no tanto) muy linda, yo soy una chica blanca de cabello liso negro y de ojos color café, siempre he sido flaca, nuestras familias eran normales, quizás muy normales para mi gusto.

Desde que tengo uso de razón vivimos en esas casas, estudiamos juntas en la misma escuela y compartíamos y estuvimos juntas siempre, por alguna razón nos sentíamos (o éramos) mas importantes, mas extrañas, entre otras cosas que los demás. Desde que éramos chicas sentíamos, oíamos y veíamos cosas inexplicables, todas las noches oíamos respiraciones en nuestras habitaciones y si andábamos por allí o en nuestras casas sentíamos que nos seguían o nos miraban, nos asustaba pero a la vez sentíamos protección, no se por que ni como pudimos vivir con eso a nuestras espaldas, quizás por el echo de vivirlo juntas hasta que vimos la cara de la oscuridad. Yo sentía todas estas cosas mucho más que Sabrina pero ella me daba más fuerza para soportarlas. A medida que íbamos creciendo nos uníamos más, parecíamos hermanas; era como si hubiesen fuerzas extraordinarias y divinas que nos atraían a un mismo lugar. Todo esto lo fuimos descubriendo poco a poco al pasar de los años; nosotras éramos unas chicas normales nos gustaba jugar de niñas, fuimos creciendo y nos desenvolvíamos muy bien en la sociedad, salíamos con chicos, salíamos a comprar cosas, a bailar, escuchábamos música y todo lo que realmente pueden hacer los chicos de esa edad determinada de la vida humana, también teníamos muchas cosas anormales como por ejemplo, y creo que lo principal, que éramos las chicas más distintas de este planeta, yo era a parte físicamente diferente, también mi personalidad era totalmente lo contrario a la de Sabrina, me gustaba el metal como estilo de música, mi vestimenta siempre fue muy distinta a la de ella, a Sabrina le gustaba la música electrónica, se vestía con muchos colores en cambio yo no, entre otras cosas muy distintas, pero todo lo antes dicho que son los pasos y las miradas, las salidas, los chicos, son cosas que nos hacían muy amigas y otras cosas que nos llamaban mucho la atención como las cosas esotéricas, paranormales, los cuentos, las historias, las fábulas, los libros, nos fascinaba leer a la orilla del río y entre otras cosas lo más importante de nuestra amistad y lo que lo hacía especial era que desde niñas sentíamos que íbamos a estar juntas para siempre y que todo lo viviríamos juntas, esto pudiese haber sido cualquier promesa de niñas soñadoras pero no era así iba mucho más allá de lo imaginado.

Una mañana me levanté muy preocupada, me vestí y me fui a clases sin pensar que ese día iba a ser una marca para mi vida, estuve muy callada en mis clases y a la hora de la salida nos encontramos Sabrina y yo, caminamos como de costumbre a nuestras casas pero esta vez era diferente estábamos muy calladas, al llegar a casa de ella decidí romper el silencio y definitivamente ella también así que nos reímos por un ratito y entonces nos sentamos en las escaleras hacia la puerta de su casa y decididamente hablé yo primero, le dije que me sentía muy extraña y que pasara lo que pasara siempre iba a estar con ella, Sabrina accedió y me devolvió lo antes dicho también diciéndome muchas cosas lindas, y reforzando las mías le dije que fuéramos a buscar los sobres, nos levantamos, ella entró a su casa y yo fui a la mía, busqué mi sobre justo detrás de la puerta vi que eran 2 y me reuní con Sabrina de nuevo le mostré que los tenía, los abrimos con gran emoción pero con miedo de que nuestros sobres contuviesen nuestro adiós o nuestra unión para siempre… Sabrina gritó “SUECIA” y yo al ver lo que decía mi carta de recomendación para la universidad se me llenaron los ojos de lágrimas, me invadió un gran sentimiento que me rodeo desde la punta de los pies hasta la cabeza, no sabía que decir y Sabrina me lo arrebató de las manos, “ALEMANIA” susurró ella “no puede ser“ se volteo y me preguntó por el otro sobre, lo miré con una nueva sensación que me atrapó, lo abrí rapidísimo rompiéndolo y salté del terror y de la emoción, la abracé y le dije “SUECIA TAMBIÉN yo sabía que nuestro destino es estar juntas” nos pusimos extremadamente felices y decidimos irnos al bosque a celebrar a bañarnos en el río, lo que se nos ocurriera. Al llegar todo estaba mas verde, frondoso, hermoso, nos bañamos en el río, comimos frutas de los árboles, entre otras cosas y de regreso a casa escuchamos cosas, risas, diálogos, nos miramos y nos dijimos que seguramente era algo mas de lo de siempre, pero yo sentí esta vez que era algo un poco más diferente, me dejé llevar por los sonidos y llegamos a un matorral el cual abrí de par en par con mis manos y me asomé, eran dos muchachos, nunca antes vistos por nosotras, tomaban vino sentados en la espesa grama hablando y riendo, se paralizaron al vernos igual que nosotras por verlos a ellos, les dije que nos disculparan y que nos íbamos, uno de los chicos se levantó y me dijo “no te vallas… digo no se vallan” Sabrina y yo nos vimos, sonreímos y decidimos quedarnos, nos presentamos con nuestros respectivos nombres y ellos “Alberto” el chico que me dijo que me quedara, alto, delgado, muy blanco, con ojos negros y cabello corto del mismo color de sus ojos, también “Antonio” pequeño, moreno pálido y delgado, de cabellos largos y ojos marrones; nos pusimos a conversar, a caminar, a beber de tan exquisito vino, reímos, tonteamos y disfrutamos muchísimo, al darnos cuenta de la hora ya era de noche y nos despedimos y ellos nos dijeron que nos volveríamos a ver muy pronto y nos regalaron una rosa a cada una, nosotras nos fuimos a las casas respectivas para darles las noticias a nuestros padres y a celebrar con ellos, al caer ya la hora de acostarnos divisé a Sabrina en su ventana haciéndome señas, me asomé y me dijo que los muchachos no nos habían dicho de donde eran, que hacían y yo le recordé lo que ellos habían dicho sobre de que nos volveríamos a ver pronto, “pero no sabes cuando” dijo Sabrina, “!Buenas noches”¡ dije al final, al revisar mi pantalón, en el bolsillo de atrás, se encontraba un collar muy hermoso de plata con un medallón que contenía una especie de escritura y me lo lleve a la cama y pensé y pensé y como no entendía nada decidí dormir y dije en voz alta “Quién diría que este día iba a ser tan feliz, espero que mañana y el resto sean iguales.”

Llegó el día siguiente y tuvimos nuestra graduación, fue muy linda y estuvimos muy contentas pero desde que me levanté quise conseguirme esos ojos negros mirándome y mostrarle a Sabrina lo que conseguí pero no lo hice, no se porque, pero de allí en adelante siempre me levantaba con el mismo deseo y el recuerdo de aquella tarde junto a esos hermosos ojos.

Recuerdo la vez que partíamos hacía nuestro futuro (La Universidad de Suecia) fue tan triste dejar nuestras casas y familias que no me quería ir y tan feliz fue recordarnos de tantas cosas en el avión que al final tampoco me quería bajar y sabía que teníamos todo por delante y un montón de cosas que conocer, aprender y muchas cosas más… ¡Por la tierra, teníamos 18 y 19 años ahora es que faltaba por vivir¡ y así era pero no literalmente.

Llegamos a nuestro destino y mi corazón empezó a latir con tal fuerza que me paralicé y Sabrina lo notó justo al mismo tiempo en que se paralizaba también, nos vimos y nos tomamos de la mano y nos dijimos “Todo va a estar bien, estamos juntas.” Creíamos que era por lo emocionante y el cambio hasta que llegamos a nuestro cuarto, en un pequeño apartamento de un pequeño edificio que ya teníamos alquilado y acomodado antes de llegar, sentía mi corazón a millón, demasiado fuerte, entonces me puse la mano en el pecho y sentí un escalofrío que me recorrió todo el cuerpo y le dije a Sabrina que teníamos que hablar, esto me estaba asustando y tenía que decirle todo lo que tenía cargando desde hace tiempo, Ella se sentó y yo al frente de ella, le recordé de aquel día en que conocimos a Alberto y a Antonio, lo bien que la pasamos, nos reímos mucho por recordar esos momentos y le hablé sobre aquel instante en el que conseguí mi medallón y relatándole mi misterioso cuento ella sacó de su pecho un medallón muy parecido al mío, me sorprendí y le saqué el mío que estaba encerrado entre mi camisa y mi pecho al compararlos el mío era un poco más grande que el de ella y tenía un color distinto, el mío era negro con las extrañas letras en rojo y el de ella negro con el escrito azul, las letras estaban en forma de espiral eran de una lengua extraña, no conocida por nosotras, irreconocibles, reconocí por fin delante de Sabrina lo que sentí por este medallón y le dije q inmediatamente que lo conseguí me lo puse y las grandes ansías que tenía luego de esa noche, lo que mas me maravilló, y no me esperaba, fue que ella también lo reconoció de su parte. Desde ese día nos sentíamos más seguras de nosotras mismas.

Pasaron varios meses y salíamos a conocer, a comer, a empezar a vivir ese futuro anhelado, pero había algo que nos molestaba y era donde nos quedábamos a dormir, era un cuchitril y de paso que era muy pequeño para las dos los dueños de el apartamento eran unas personas demasiado arrogantes y a pesar de que nos queríamos tanto ya nos estaba molestando un poco el compartirlo “todo” así que decidimos buscar apartamento, el mismo día que decidimos buscar donde vivir, recibimos unas invitaciones a una fiesta en los dormitorios de la universidad y decidimos ir, era de noche y había muchísima gente, la fiesta era de bienvenida a los nuevos estudiantes, conocimos a muchas personas y entre ellas estaba un chico llamado Alejandro que le hablé sobre nuestra desesperación de conseguir un apartamento bastante grande y económico para mudarnos y me dijo que donde el vivía era muy espacioso y de seguro nos iba a gustar, el se ofreció muy amablemente en llevarnos mañana temprano y le di mi número para que se pusiera en contacto conmigo, me divertí con él toda la noche hablamos y nos reímos mucho al terminar la fiesta busqué a Sabrina y nos fuimos, Alejandro nos quiso acompañar, nos dejó y me dijo con una gran sonrisa espera mi llamada y nos despedimos, al subir Sabrina me fastidió mucho con dicho chico y yo le dije que solo nos iba a hacer un favor, nos acostamos y lo primero que escuché, que me levantó fue el teléfono repicar con insistencia, era Alejandro que estuviéramos listas con equipaje y todo que nos mudaríamos hoy mismo y que nos pasaría buscando dentro de dos horas, al trancar todavía no caía en mi y me levanté de emoción y desperté a Sabrina “Despiértate, que hoy será un gran y largo día.”

Monday, June 19, 2006

DISCULPAS A TODOS POR EL RETRASO...
AQUÍ SIGO CON ESTA DELICIOSA HISTORIA...
_CONTINUACIÓN 3_
Minutos después estando ya en mis aposentos les pregunté que si estaban listos para formar parte de la oscuridad, aceptándolo convoqué a 2 importantes vampiros del mundo “Lestat” y “Louis” quienes acudieron inmediatamente, conversé con ellos de todo lo que ocurría y lo que iba a ocurrir, luego Lestat tomó a Alejandro y Louis a Pedro sucediendo lo que tenía que suceder. ¡“Que actos tan hermosos pude presenciar en estos 2 últimos días”!. Hicimos un gran banquete donde dialogamos y nos divertimos, cerrando con broche de oro; Louis y Lestat se tenían que ir y dimos por terminado la celebración, ellos al partir me dijeron “Estamos a mano, cuídalos, enséñalos bien, son tuyos” luego me senté a hablar con mis nuevos compañeros todo tipo de sentimientos, sensaciones y pensamientos, nos sentíamos unidos, éramos una familia. Me fui a descansar recordando lo sucedido, me sentía bien pero tenía las extrañas sensaciones y no entendía porque tenía un vacío en mi ser después de haberme llenado tanto, bueno simplemente el cansancio me derrotó y me acosté.
Al despertarme supe lo que debía hacer a través de un sueño, busqué a Alejandro y le explique mi sueño dándole una misión el cual era proteger a mi futura prometida, explicándole que yo no podía hacerlo porque debía aprender a usar y a afianzar mis nuevos poderes, cuidar nuestro territorio y acomodar todo para el futuro, le dije también que le daba ésta tarea porque es mi hermano y se ganaba toda mi confianza, que debía hacerlo desde ya y decirme también toda novedad y como iba marchando todo, luego de nuestra plática fuimos a buscar a Pedro para empezar con los nuevos arreglos del castillo.
Pasó algo de tiempo y cada vez más nos sentíamos estupendamente bien, todas las noches nos sentábamos, antes de salir a comer, en las poltronas de terciopelo negras ubicadas en una de las salas a dialogar sobre todo; me impresionaban, los dos habían aprendido mucho en tan poco tiempo, cuando salíamos me sorprendían sus habilidades, sus sentimientos, sus extraordinarias formas de hacer que sus presas sean mucho más que simple comida, era hermoso ver a esos dos seres desplazándose en la oscuridad. Aunque los veía con la misma esencia; uno desarrollaba más poder que el otro yo tenía toda mi fe en que si llegaba a pasar esto fuese Alejandro, ya que quería tener a mi hermano como mano derecha, pero el mundo giraba entorno a Pedro, hasta que un día el mismo Pedro me dio a entender que así era. Fue una tarde que al despertarse vino corriendo a mi habitación todo desesperado y confundido, le pregunté que pasaba y enseguida se sentó a mi lado a relatarme un secreto… dijo que cada día que pasaba sentía cosas, cosquilleos, emociones, podía sentir que tenía mas fuerza que Alejandro y que últimamente había soñado muchas cosas extrañas sin sentido pero muy reales y parecía que les estuvieran diciendo cosas; me sorprendí solo por lo último que dijo ya que no podía creer ni explicar como un ser como él podría tener ese poder que hasta ahora solo mi padre y yo lo teníamos, así que decidí que siguiera hablando de los sueños, de lo que veía sin que me molestara lo que decía, me contó que existía una mujer que decía muy repetidamente que quería todo lo mejor para su hija desde ahora hasta la eternidad, era como un rezo pero lo podía escuchar clarísimo como yo lo podía escuchar a el, que era así el mismo sueño todas las noches hasta ese día que soñó con una niña saliendo de un vientre, luego la misma niña un poco mas grande con un bello vestido en un cumpleaños, luego la misma ya un poco más grande soñando despierta con el amor de su vida y luego un salón inmenso y al frente de un altar lleno de velas la misma chica muy bella y ya echa toda una mujer esperándolo… me quedé frío ya que dos días antes hace un año tuve yo el mismo sueño… se calló por un instante porque vio mi cara perpleja y antes de que dijera palabra alguna me adelanté a decirle lo que pensaba y a darle mi consejo el cual fue que la buscara y la cuidara que ella debía ser suya en algún momento de su vida y que antes de que diera algún paso en falso debido a sus sueños viniera y me los contara primero, mientras pensaba que debía darle a entender y a guiar su fuerza pero cuidando de que no fuera más fuerte que yo, no lo era, eso lo sabía perfectamente, pero debía tener cuidado.
Así Pedro emprendió su camino en ese momento junto conmigo, ya que quería que lo acompañara… En el camino sentí un enorme sentimiento y una gran fuerza que me atraía justamente al lugar donde íbamos a llegar parecido al de hace un año, sentía que la volvería a ver, al llegar divisé a Alejandro encima del tejado de una casa, Era la casa donde se encontraba ella, mi futura reina, mi todo, Pedro rompió mis pensamientos con un “allí está, allí es donde está…” “…El amor de mi vida” dijimos al mismo tiempo. Nos acercamos vimos la niña mas pequeña del mundo en ese momento durmiendo en una cunita, Pedro se maravilló y sin que el se diera cuenta subí con Alejandro el cual me dijo que ella estaba abajo y que debería verla, que estaba muy linda y grande a pesar de su corta edad, diferente a como la vimos hace un año, bajé muy silencioso por las paredes y me asomé a una ventana justo detrás donde estaba Pedro y la precisé muy linda y pequeña, vi sus grandes ojos mirarme debía asustarme e irme para que no me viera y no se le grabara mi imagen pero no pude sus ojos me hicieron recordar aquel sueño donde la vi tan hermosa, su cuello entre mi boca y deleitándome con su néctar… Alejandro me agarró por un brazo “apártate te está mirando y allí viene su madre,” “Vámonos” les dije a los dos; “ya saben que deben hacer de ahora en adelante hasta que el mismo tiempo les diga que hacer” les recordé mientras volábamos a casa…

Wednesday, March 02, 2005

continuación_2....

Ese mismo día caminando hacia donde me llevaba mi intuición visualicé a uno de mis hermanos (el mejor de mis hermanos Alejandro) me recordé de su rostro al mirarme aquel día que me desterraron de mi antiguo hogar, así que me acerqué a el y me reconoció, me dio un gran abrazo y nos sentamos a hablar, el tenía mucha curiosidad respecto a mi, así que fue preguntando y yo contestando, le hable sobre lo maravilloso que era estar aquí, lo poderoso que soy entre otras cosas pero también le hablé de la gran soledad que me rodeaba por ser distinto pero claro para ser antes un ángel no había mucha diferencia, de repente nos callamos y el me miró a los ojos y me dijo que mis ojos se veían extraños, vacíos y tristes pero también llenos de melancolía y de curiosidades, y también que si el podía ser parte de mi, acompañarme y darle mas poder haciéndolo libre de todo, le dije que a pesar de todo esto tendría una gran consecuencia, y justamente me recordé de lo que iba a hacer y le dije que me acompañara, que le explicaría en el camino; llegamos a nuestro destino y viendo a mi futura prometida finalmente le dije cual podría ser su tarea si el en verdad quería formar parte de este mundo, me comentó que quería hablar de esto en privado y que quería ir a mi castillo. Al llegar a mi castillo, fuimos al salón donde me esperaba un rico bocado, pero antes preferí culminar la conversación con mi hermano; decidiendo el quedarse conmigo ya que no soportaba más el cielo, entonces le dije “Necesito tu ayuda y nos va a favorecer a ambos” le explique mi propósito, que me lo dejó mi padre de encomienda, el cual era tener mas poder, el debía convocar a varios Ángeles para que lo “rescataran” al ellos llegar los convertiría en muertos vivientes luego de absorberles todos sus poderes y mi hermano aceptó.
Llegó el momento esperado, bajaron 7 ángeles, al llegar vieron a Alejandro atado con unas enormes cadenas en un gran salón, entre esos 7 ángeles estaba mi mejor amigo Pedro que al vernos nos sorprendimos aunque ya sabíamos que nos encontraríamos, entre los otros se encontraban “Tanya” la hija de “Génesis,” “Éxodo” el príncipe del segundo círculo, “Baruc” el guardián de las puertas del cielo, “Amos” el mas grande de los querubines, “Levítico” el ángel de los guerreros, “Apocalipsis” mi abuelo, anciano del último círculo. Al sentir mi poder decidieron no atacarme, si no negociar, los invité a sentarse y mandé a mis sirvientes a traer el ponche especial y junto a esto los mejores cortesanos de la ciudad, mientras llegaban los lujos negociamos acerca de Alejandro, llamé a una cortesana y le dije al oído que le diera de otro trago a Pedro, ya que lo veía un poco desconcertado y fuera de si, en sus ojos le veía ganas de hablar conmigo y una gran fuerza, luego llegamos a un supuesto “acuerdo” el cual yo les entregaba a Alejandro y ellos me dejaban subir por una vez al cielo para hablar con mi verdadero padre, al cerrar el trato propuse un brindis y ellos ingenuos bebieron de sus copas hasta el último trago, cayendo uno a uno al suelo, Pedro sorprendido me preguntó que pasaba, le conté y le propuse que formara parte de mi reino ya que por ser mi mejor amigo le otorgaba ese don; el confundido no sabía que pensar pero luego de un instante accedió y me confesó que también estaba cansado de su vida, le dije que soltara y subiera a Alejandro y se quedara con el en mis aposentos; yo convoqué inmediatamente a 6 vampiros muy importantes de la ciudad, al llegar les expliqué lo que debían hacer y luego les iba a dar una gran recompensa, al irse despertando los 6 Ángeles comencé mi propósito absorbiéndoles y dejando una última gota de sangre a cada uno; cada vez me sentía más fuerte y muchas sensaciones recorrían mi cuerpo, y les susurraba al oído a cada uno que si querían vivir y ser fuertes debían chuparle hasta la última gota de sangre al vampiro que les tocara, al culminar mi ambición me aparté y me senté en mi trono a observar mi gran show, escuchaba los gemidos de los ángeles por la sensación de placer y a los espeluznantes gritos de los vampiros por el enorme vacío que los iba consumiendo, eran tan escalofriantes y horrendos que se convertían en divinos y hermosos, viendo también como cada uno, ángeles y vampiros, iban convirtiéndose en piedras, iba sintiendo cada vez mas poder y muchas sensaciones que invadían mi ser.

Sunday, February 20, 2005

GRACIAS POR LOS COMENTARIOS... CONTINUACIÓN...

Al despertar, con un sabor extraño en la boca y ansiedades en mi cuerpo, me quise escapar pero no pude estaba encerrado en ese cuarto, así que empecé a gritar con toda mi fuerza, con tal fuerza que los vidrios retumbaron, llamando a mi padre y a mis hermanos, al cansarme de gritar me sentía extremadamente débil y me senté en la ventana mirando hacia el cielo y de pronto unas luces venían en dirección a mi, eran mis hermanos y yo les dije que me ayudaran, que quería volver y ellos me dijeron “No, tu ya no eres nuestro hermano y no volverás nunca a nuestro reino porque nuestro padre te ha desterrado y expulsado de allí y serás condenado ha permanecer aquí y no volver nunca más”, así mismo se fueron y yo les gritaba de ira, les dije que ahora soy mas fuerte que ellos y me tenían envidia, que por eso fui expulsado, que no me importaba, ahora viviría mi vida a mi manera, solo me sorprendió que uno de mis hermanos voltio y me miró con una cara de preocupación que me dejó desconcertado, luego me recosté y apareció aquel hombre el cual me había convertido en esto que soy, me dijo que necesitaba sangre y me trajo a una joven, tomé de su sangre y me empezaba a sentir muy bien… Pasaron los años y el me iba enseñando todo acerca de los vampiros, yo vivía en su castillo el se convirtió en un padre y amigo para mi; un día al yo regresar al castillo escuché unos gritos de ayuda, y era la bella joven que me había seducido la vez que me convertí en lo que soy, estaba matando a mi padre arrancándole el corazón y al yo ver lo sucedido la agarré con gran fuerza e ira por habarlo matado a el, ella quería quedarse conmigo, así me dijo antes de yo matarla pero recordé lo que un día mi padre me dijo, que ella algún día podía traicionarlos para quedarse con el castillo y sus poderes y así tomar lo que me pertenecía, así que cuando llegara ese día debía matarla antes de que ella lo hiciera conmigo así que la absorbí y cada gota me llenaba divinamente, sentía la fuerza de mi padre por que ella le succionó la de el y luego de tan fascinante elixir le arranqué el corazón como ella lo hizo con mi padre. Desde ese día viví muchos años en soledad pero de pronto un día empecé a tener sueños del futuro, mi padre también los tenía y el así sabía lo que iba a pasar, soñé con una bella y joven mujer que sería mi reina y ella era mi verdadero amor, el cual me haría mas fuerte y feliz, era mi destino y deber encontrarla para convertirla en mi esposa, pero para que eso sucediera tendrían que pasar 19 años ya que lo soñé el día de su nacimiento, el 16 de abril de 1984, el sueño me decía también que si la desposaba antes se convertiría en aire y desaparecería y se era después se convertiría en la criatura que estaba destinada a ser y tendría que pasar años luz solo en el planeta.

Monday, January 31, 2005

Introducción a una novela que escribo... (Quiero comentarios)

Esta es mi historia de la cual relata como fui desterrado del cielo azul y las nubes blancas… para ser condenado a la tierra y a la necesidad de reinar en la oscuridad y las sombras…

CAPITULO I
El Comienzo

Todo comenzó cuando un día decidí bajar a la tierra para alejarme de mis hermanos y de esa tranquilidad infinita y también estaba obstinado de muchas cosas, ya que me estaban preparando para ser un arcángel y tenía a medio cielo encima; ese día había una gran fiesta en un enorme castillo que me llamó mucho la atención las persona iban disfrazadas, era la primera vez que me iba a dejar ver y tocar por las personas, de la cual no sabían que yo era un Ángel… antes de llegar al enorme castillo había que recorrer un camino de piedras atravesando los extensos jardines, luego unas enormes escaleras de piedra con dos grandes gárgolas en cada lado, había mucha gente y el castillo estaba iluminado con puras velas y candelabros en el piso, en las paredes y en el techo, nunca antes había visto algo tan hermoso ya que a pesar de la gran iluminación había oscuridad logrando causar misterio y respeto, entré por la puerta principal, que era gigante, con dos guerreros vestidos con armaduras de plata a cada lado, al entrar había un gran salón y al pasarlo se encontraba el salón central era enorme y al frente de él había una escalera de mármol que se dividía en dos a la izquierda y a la derecha; en el medio había una gran pintura muy misteriosa, subí por la derecha y había un gran pasillo con muebles, cuadros y puertas a los lados y al final del pasillo había una gran puerta roja, la cual me llamó la atención y decidí pasarla, al entrar había una enorme estatua de una bella mujer, decidí seguir y al pasar la estatua habían 3 puertas, entré por la del medio y empecé a bajar por unas escaleras de piedra con velas a los lados en forma de caracol, llegué a un cuarto donde estaba una cama gigante en el medio con telas negras y rojas que la cubrían en forma de cortinas y dentro de ella se veía la silueta de una mujer, yo me acerqué y abrí la cortina y estaba una bella mujer casi desnuda la cual me dejó inmóvil, ella tomó mi mano y me sentó en la cama, me amarró los brazos y piernas de la cama con una gran sutileza, yo no entendía porque pero simplemente no hacía nada para evitarlo, así que dejé que lo hiciera y ella me dijo que yo no era normal, que quien era yo, me dijo que en mí había un gran poder, que en mí había luz pero también oscuridad, que me gustaba estar allí y que tenía ganas de vivir, yo le pregunté que por que sabía todo eso y ella contestó muy cerca de mi rostro “Por que alguien que anda cerca también fue así como tu, y de pronto apareció un hombre alto de larga cabellera y dijo “Si, yo fui como tú, pero ahora me he cansado de ser como soy, y la única forma de liberarme de algunos pesares es beber de tu sangre y a cambio te puedo dar la vida y el poder de ser mas fuerte de lo que eres, si lo deseas” yo sin saber las consecuencias que esto ocasionaría, acepté y al beber el de mi me sentí muy débil y con un vació en el alma y al yo beber de su sangre me sentí diferente, mi cuerpo se retorcía y empecé a moverme desesperadamente hasta romper las cadenas de las cuales estaba atado, me levanté y con la misma fuerza caí al suelo y me quedé dormido.